Nuestras actividades iniciaron el día primero
de septiembre del presente año, en las instalaciones del laboratorio de
enfermería del campus, trabajando en conjunto con pasantes de la carrera de
enfermería nuestra la labor consistía en
realizar pruebas de agudeza visual a todos los alumnos de la universidad, mismo
trabajo que estuvimos realizando durante todo el mes de septiembre, ya que fue
cuando se capturó al grueso de la población estudiantil, durante octubre y en
las primeras semanas de forma esporádica seguían llegando alumnos, a los cuales
también evaluamos.
Una vez capturados en una base de datos los
alumnos elaboramos nuestro propio diagnóstico de salud de la población
estudiantil, una vez obtenidos resultados analizamos los principales problemas
que debíamos atacar en nuestra comunidad y de qué forma, para lo cual
elaboramos la segunda parte de nuestro cronograma de actividades que consistía
en elaborar platicas, folletos, carteles y una página en Facebook donde
pudiéramos dar información a los estudiantes y público en general sobre los
temas tratados en la semana; esta última se elaboró, sin embargo le faltó
actualizarse en de forma continua, tiene una cantidad considerable de
seguidores, así que se piensa seguir manejando. Los
carteles decidimos no implementarlos por falta de recursos económicos y tiempo
para elaboración de ellos, así que solo trabajamos en el volanteo en el campus;
el temario a abordar se modificó un poco
porque entramos en apoyo a la campaña del municipio contra el dengue así que
fueron básicamente dos semanas en las que estuvimos entregando folletos sobre
el tema y dando platicas de capacitación a los alumnos de todas las carreras
del campus para que después formarán parte de las brigadas en sus colonias.
Hubo buena respuesta por parte de los alumnos en nuestro campus, sin embargo
creo que falto organización y liderazgo para echar a andar de lleno y con más
compromiso a las brigadas.
Llegó nuestro cierre de actividades, todo
planeado aproximadamente con una semana de anticipación, se invitó a los
compañeros de todas las carreras de nuestra universidad a participar, todo
mediante contacto con ciertos maestros del campus, fueron ellos el medio de
comunicación y organización entre los alumnos y nosotros. Se colocaron stands
con temas selectos de acuerdo a la problemática identificada en nuestro diagnóstico
de salud y además se pidió ayuda a los Lic. en ciencias del ejercicio físico
para que apoyaran con actividades recreativas. El mobiliario para las
actividades fue proporcionado por la universidad, por lo demás cada equipo que
participó llevo su propio material.
En cuanto a los trabajos realizados en la
Colonia Areneras podemos recalcar básicamente dos puntos que se plasmaron en el
cronograma de actividades y cumplieron tal cual.
Primero se planeó hacer una evaluación de
medidas como peso, talla, perímetro abdominal y agudeza visual a los niños de
la primaria 20 de Noviembre, se obtuvo una base de datos, los resultado fueron
entregados al director de la primaria quien se encargaría de gestionar ayuda
para que los niños recibieran lentes.
Segundo, la campaña contra dengue también se
hizo llegar a los niños de la escuela en Areneras, se realizaron pláticas a los
niños de todos los grados, donde se les daba información muy básica sobre el
mosquito, sintomatología e identificación y eliminación de posibles criaderos.
Una vez que se ha hablado sobre las
actividades realizadas, avances y logros obtenidos este semestre en comunidad,
ahora solo dedicaremos las siguientes líneas para describir las fallas de
nuestro trabajo y el por qué se piensa que surgieron.
Primeramente el tiempo que se nos dio para
realizar la recolección de datos y presentar el diagnostico de salud fue
extremadamente corto, por tal razón las primeras semanas fueron trabajo bajo
presión.
Como segundo punto y quizá el más importante,
nuestro equipo careció de organización, unión y compromiso completo. Nos
dividimos para trabajar en ambas comunidades de forma simultánea y sacar el
trabajo a tiempo, sin embargo, resulto contraproducente ya que era una carga de
trabajo excesiva para dos personas por comunidad en una población tan numerosa.
Además las inasistencias y falta de compromiso alteraban el programa y de esa
forma no se cumplían las actividades contempladas para el tiempo.
Durante las últimas semanas previas al cierre
se retomaron de lleno actividades y se pudo sacar el trabajo adelante.
Como el equipo se mostraba dividido,
prácticamente la parte de areneras estaba desinformada de las actividades
realizadas en el campus y viceversa, así que surgió el problema de falta de
comunicación.
Finalmente y cerrar el reporte se cree que
hubiese sido mejor trabajar los cuatro integrantes en una sola comunidad, así
la carga de trabajo, las actividades planeadas y los gastos económicos habrían
sido más llevaderos.













